La entrada super alegre se quedó como siempre en una hipótesis que no tuvo tiempo de materializarse. Vivió durante unas semanas entre la alegría, los nervios y la incertidumbre.
Hoy escribo para dejar constancia de este primer capítulo, esperando a que surta efecto la medicación y poder seguir nuestro camino, y por un lado, realmente orgulloso de nosotros y de cómo la vamos llevando.
Creo que nunca te he querido y admirado tanto como estos días.
El año que viene nos acordaremos de esto entre felicitaciones por tu día, seguro.