miércoles, 26 de octubre de 2011

Las letras del cielo

He perdido práctica. Yo antes escribía, y mucho. Generalmente prosa, y alguna vez me atreví a escribir ciertos versos, además algunos para María.
Hubo una época en la que no parabamos entre Adrián y yo. Él sigue, afortunadamente, y yo claro, sigo un poco con mi rama, que es la música.
Y me gustaría volver a escribir. Pero resulta que ya no sale aquella magia tan facilmente. Voy a proponerme escribir algo todas las semanas, a ver si van saliendo cosas. La que no escribe es esta, que dice que no sabe el qué. Que me tiene el blog abandonaico perdio! Bueno, se lo perdono, ya escribiré yo y que ella lo haga cuando tenga algo que decir, que es lo importante.
El otro día hablamos de irnos de aquí. Es algo importante y luego por la noche me entró un vértigo... que menos mal que al día siguiente lo volví a hablar con ella y me quedé más tranquilo. Quería que ella estuviera segura, porque si no... El caso es que no sabemos todavía nada, ha sido solo una conversación, pero bueno, ahí está. Quizá dentro de tres o cuatro entradas escriba un bombazo.
Por cierto, el sábado actuamos con Andara en la Casa. Se ve que ha habido overbooking y nos han pedido por favor, por favor los del restaurante, que además del sábado actuemos dos viernes más. Además, el sábado entre medio de esos viernes tenemos que estar también con Nostalgia. Vaya fines de semana que vienen...
De todos modos, me siento más positivo que hace algunos días. Ana me dijo el otro día una frase, cuando le conté que estaba un poco bajo de moral, que me chocó y me hizo reaccionar. Creo que era de Einstein y era algo como: Si quieres ver resultados distintos, no hagas siempre lo mismo. Parece obvio, pero no es tan fácil de caer.
Por cierto, que se me olvidó ponerlo en la otra entrada, que estoy muy pero que muy orgulloso de ti. Teneis que ver el piso de París, muchachos. Tiene una pinta...
En fin, que parece que se va sonriendo un poco más por aquí abajo. Será la certeza final del otoño. O la lluvia. Será que mi cielo se clarea entre ese otoño lluvioso.

Que descanses, cariño

miércoles, 5 de octubre de 2011

Un vaso de agua por favor

He encontrado trabajo! Se trata de unas clases extraescolares en 4 coles que además tengo bien cerca de casa, de lunes a viernes.  Me llamó Eva María, la directora de la academia de música en la que dejé el currículum, y que por increible que parezca me llamó. Son 10 horas semanales (un montón) al mediodia todas menos alguno que es de 5 a 6.
La verdad, que de entrada no me apetecía nada de nada dar extraescolares, después de la experiencia que tuve en el San Vicente de Paul, pero por otra parte, me vendrá de perlas ese dinero (que todavía no sé por cierto cuánto va a ser!) y además con contrato. Así que empecé con ganas éste lunes. Joder, el trabajo es perfecto en realidad. Llevo dos días.
De todos modos, hoy me ha dado un bajón de ánimo. No sé por qué. Igual el desmontarme con esto de las clases el esquema que tenía previsto para las mañanas. Obviamente, sé que tengo que trabajar, y eso es lo que voy a hacer, pero me ha dado un bajón hoy. Me veo un poco encorsetado por todo. Ahora las clases, y por la tarde lo de siempre y todas las tardes. Me veo igual que siempre y eso ahora mismo no me está gustando nada. No sé... Me gustaría ver que avanzo,que algo cambia.
Luego estoy en los sitios y me gusta. Me lo paso bien y eso, pero en realidad no me gusta ahora como estoy. Igual es el día.
Me gustaría irme de aquí, pero también me gustaría quedarme. Me gustaría dejar lo que hago ahora mismo, pero no quiero dejarlo. Me gustaría irme a vivir con María, pero no puedo, el menos de momento, a ver cuánto me pagan finalmente...
Bueno, me voy a tumbar un rato y luego a dormir.
Tengo una sed...