Decía en un borrador que escribí en diciembre que estábamos en el camino, que se notaba. Y es que han pasado cosas desde la última entrada. Cosas importantes.
Y es que, aunque parezca mentira, encontré trabajo! Trabajo de monitor-educador de música (y general) en Benito Ardid, a media jornada de mañanas de lunes a viernes. Parece mentira. Es idóneo. Perfecto. Y me da qué pensar, que si uno hace las cosas como cree que debe hacerlas, con buena intención, es muy posible que las cosas pasen.
Y es que, a raíz de tener un puesto de trabajo medianamente estable, nos hemos independizado. En un piso perfecto para nosotros. Precioso. En un piso que cada vez me gusta más. Aunque ahora mismo esté manga por hombro entre trajes de flamenca, guitarras, pendientes y broches...
Y es que has empezado a hacer tus cositas de bisutería flamenca. Te veo contenta y con ganas, y con buenos resultados Ojalá dentro de unos meses escribamos otra entrada que diga que sigues adelante con eso. Y si es que no, pues otra cosa vendrá. No problem!
Porque estoy convencido de que estamos en el camino. Vendrán cosas nuevas, y dejaremos otras. Lo que haga falta para seguir caminando juntos por el camino que vamos construyendo.
Últimamente no hago más que darle vueltas a un fandango. Una letra que es la gran verdad.
A mi manera, mi vida quiero vivir
a mi modo y a mi manera
que por mucho que me quieran
nadie morirá por mi
el día en que yo me muera
Lo dicho, estamos en el camino. Y se nota.
No hay comentarios:
Publicar un comentario